AGUA

©blamag

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¿Alguna vez has sentido que se te escurre la vida entre los dedos, que no tienes control sobre nada y que la frustración, ansiedad y estrés invaden todo tu ser?

Bueno, no eres la única, probablemente hoy en día nos pase a todos por lo menos una vez al mes, como mujeres quizá con un poco más frecuencia que a los hombres y como mamás, quizá la tasa se duplique, y no, no significa que seamos neuróticas o “complicadas”, es simplemente que para nosotras la vida se conforma de muchísimas cosas y todas son importantes, digamos que esa habilidad que tenemos llamada multitasking que nos hace capaces de realizar varias actividades a la vez, aplica también de manera emocional e intelectual, a diferencia de ellos que suelen enfocarse en una sola cosa, nosotras tendemos a estar en todo, y siendo todo importante, trataremos de solucionar todo, casi siempre de manera perfecta, lo que nos puede llevar a sentirnos como ese osito de circo, que estando en monociclo hace malabares con platos y varitas en manos, cabeza y nariz.
Es como cuando tu esposo está cargando al bebé y lo único que puede hacer es cargar al bebé, ah y quizá ver algo en su smartphone  (esto es un mero ejemplo, no tengo nada en contra de los esposos cargando al bebé jaja) cuando tú, cargas al bebé mientras sirves agua en un vasito entrenador, checas que tu hija esté haciendo la tarea, escuchas las peticiones de tu otro pequeño al mismo tiempo que cantas una canción, piensas en que tienes que hacer la cita del pediatra y pagar esa cuenta por internet, ves el cesto de ropa por doblar de reojo, y te cercioras de que el pastel en el horno esté esponjando correctamente, oh y recuerdas lo genial que sería si pudieras darte tiempo para hacer ese proyecto que decidiste empezar hace un mes y no has llegado ni a la mitad. Y eso es solo en un fragmento de un día común y corriente, te imaginas la cantidad de información, actividad física y emociones que forman parte de nuestra vida en un día completo, y eso sin contar con las dificultades extra que cada ser humano enfrenta, no es de extrañar que a veces la tensión termine por vencernos. 

Aquí lo importante es la manera en que canalizamos todas esas emociones, o aún más importante aprender a dejar ir, estar conscientes de que no podemos hacer todo, ni tener control sobre todo, es más a veces no se puede tener control sobre nada, y está bien. Sé que escrito suena muy fácil, a mi me pasa todo el tiempo, respiro y digo "dejaré que fluya" y de pronto sigue sin fluir jaja, o fluye en todas direcciones hasta volverse más caótico, probablemente porque sigo esperando tener cierto control o que pasen las cosas como espero y quiero que sucedan. 

Pero cuando de verdad, me rindo y dejo ir, todas las piezas empiezan a caer en su sitio, pero es algo que hay que trabajar todos los días, porque se olvida fácil y volvemos a caer en la trampa, después de todo somos humanos ;)


Sé como el agua abriendo su camino a través de las grietas. No seas firme, ajústate al objeto, y encontrarás un camino alrededor o a través de él. Si nada en ti se queda rígido, las cosas exteriores se revelarán por si mismas.
Vacía tu mente, sé amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza se convierte en la taza. Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede golpear. Sé agua amiga mía.
- Bruce Lee


¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida? Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor. Cuando te abandones en mí todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. -Extracto Oración "Jesùs, en ti confío"