MOMMY FIT

FOTO VÍA MANGO

FOTO VÍA MANGO

Seis meses es lo que he esperado para iniciar una rutina de ejercicio, después de haber tenido a mis bebés; y las dos veces ha sido difícil tomar la decisión. Entre los desvelos, amamantar, el cansancio de cuidarlos 24/7, arreglar la casa, cocinar, el trabajo y un sin número de pendientes, te sientes agotada física y mentalmente. En lo último de tu lista está ponerte en forma -aún cuando te ves al espejo y sientes que te urge tener el mismo cuerpo de antes-.

Aunque no lo creas es más fácil de lo que parece. Me despierto a las 5 de la mañana toda la semana para empezar mi clase a las 6 y mis amigos me preguntan ¿cómo le haces para levantarte? Es muy sencillo, les respondo. Mis hijos se levantan entre 6 y 7 de la mañana y por supuesto mi esposo sigue dormido. En cuanto suena el despertador me pongo a pensar en que en sólo una hora empezará mi trabajo de ser mamá si me quedo en casa. Esta es razón suficiente para levantarme rápidamente de la cama, vestirme, lavarme los dientes y salir corriendo, porque pienso que tengo que aprovechar esa hora para mi, para hacer lo que me gusta, y sobre todo para mejorar mi aspecto.

Prefiero estar corriendo, levantando pesas, escuchando mis pensamientos y dejando por un rato la leche, los pañales, y todas las necesidades que mis dos pequeños amores me demandan. Y lo mejor de todo, es que esa hora me da energía para seguir con mi día. ¡Inténtalo!