VIVIENDO DEPRISA

©blamag

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¿Alguna vez has sentido que vives contrarreloj? Yo,sí. Y lo más irónico es que ni siquiera uso uno, pero de pronto me encuentro inmersa en esta rutina diaria, con tantas cosas y tan poco tiempo, en la que pareciera que quisiera ganar una carrera al tiempo. Cosa imposible. 

Además con la premisa de que nuestros retoños son criaturas de hábitos y rutinas, (especialmente los míos) hay momentos del día que tienen que seguir un curso establecido, como la hora de comer, la tarea, siestas o la rutina antes de dormir, claro que hay días de espontaneidad y en los que por un momento te olvidas de que va a pasar después y te aventuras al parque, pero en cuanto vuelves a casa, vuelves a la normalidad y te acuerdas que mañana hay escuela y que tienes tres pequeños que dormir...

Hay días en los que me invaden pensamientos como: tengo cinco minutos para desayunar antes de que "el más pequeño" se aburra de estar en la mesa, bueno tal vez si le pongo Frozen (le encanta) se entretenga las dos primeras canciones y me de unos siete minutos más, para tomarme un café y lavar algunos trastos; tengo 45 minutos para recoger los trastos, hacer una llamada, escribir un texto y buscar fotos antes de que termine la "siesta"; tengo 8 minutos para acostar a bebé antes de que venga su hermanito a tratar de impedir la siesta de hoy; (por la noche, después de haberlos dormido) tengo dos horas para trabajar antes de que algo suceda y claro hay que cenar y recoger y... Y es entonces que respiro y me acuerdo de que hay que relajarse y vivir, ser agua

Pero no puedo ni contar las veces que me ha pasado por la mente lo bien que me caerían unas cuantas horas más al día, un par de horas más para estar en familia (con mi esposo incluido) y en las que podamos disfrutar sin que se "haga tarde", y otras horas en las que mis chiquitos estén dormidos (jaja) tiempo para estar con mi esposo o conmigo (hacerme un facial, hacer ejercicio, sí ya sé que no hay pretexto para eso); pero creo que mejor nos quedamos así, porque con eso de que siempre hay cosas que hacer, supongo que terminaríamos más cansados jajaja, quizá lo que hay que practicar más es disfrutar y vivir el momento sin pensar en qué habrá que hacer después. -Cosa que trabajo todos los días-. ;)