ENJOY THE RIDE!

ILUSTRACIÓN: ANEIKA PÉREZ ©multicoloredhappy

ILUSTRACIÓN: ANEIKA PÉREZ ©multicoloredhappy

Hace algunos días me senté a jugar con mi chiquita Mario Kart 8, arrancamos y como era de esperarse me encaminé a concluir las tres vueltas a toda prisa, cuando noté que ella en cambio iba despacio descubriendo cada cosa que llamaba su atención a lo largo del camino. Si encontraba dientes de león se desviaba y los chocaba para ver como salían volando al viento, saludaba a cada personaje en el camino y en lugar de rodear obstáculos como cáscaras de plátano, rocas o plantas carnívoras las cruzaba de frente para ver que reacción causarían en ella, mientras reía, se acercaba intencionalmente para ser aplastada por notas musicales y perseguía el tranvía aunque eso retrasará su recorrido. Otras veces la encontraba saliéndose del camino, tratando de llegar al fondo del mar, hasta que la encarrilaban de nuevo, pero ni eso la detenía y lo volvía a intentar una y otra vez, y cuando la oportunidad de ser una bala se presentaba esperaba paciente a cruzar ese pequeño trayecto con cosas que le gustan como la banda de maletas en el aeropuerto y una vez disfrutado, daba click para salir disparada. 

Y entonces así, sin siquiera proponérselo, me recordó lo importante que es disfrutar el camino sin preocuparse por la meta, ir despacio y descubrir las cosas que tienes enfrente, pero de las que difícilmente te percatarás si vas tan rápido, seguir tus sueños sin importar los retrasos, o simplemente parar por el puro gusto de hacerlo. Enfrentar los obstáculos de frente y siempre con una sonrisa, salirte del camino por lo que para ti es importante y sin importar cuanto se empeñen los demás en recordarte cual es el camino "correcto"; nunca rendirte. Ser paciente y saber que hay veces que más vale vivir el momento, que hay cosas para las que siempre habrá tiempo y que tarde o temprano llegarás a la meta, pero tendrá mucho más valor el recorrido si lo vives al máximo y sobre todo disfrutando de quien lo camina contigo.