Y ¿ENERO?

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¡Ya se acabo el mes! Enero suele ser un mes ocupado y de transición, dejamos las fiestas, vacaciones y les decimos hasta pronto a los abuelos que vuelven a casa y entonces nos ocupamos de volver a la rutina y agarrar ritmo de nuevo, como una familia de cinco, lo cual suele tomar tiempo, sobre todo para los pequeños, y especialmente para mi pequeña, porque si de por sí le cuestan las transiciones y cambios en rutina, agreguémosle que extraña a los abuelos, algo que le es muy difícil de comprender y sobre todo expresar; y las conductas que hacen el día a día un poquito más cansado se dejan venir. 

Además, hemos empezado este año con muchas ganas de sentirlo nuevo, y hecho cambios en casa, a los que tendrán que ajustarse también; entre ellos un cambio de habitación (y roommate) y algunas pequeñas modificaciones en otros espacios, lo que para mí es excitante y me sirve como terapia, pero para ellos representa más cambios y ajustes, por lo que en este momento las noches están siendo más largas y cansadas, en lo que se acostumbran y Dios quiera que ya todos podamos dormir bien ;p

Una de mis grandes metas para este año es organizarme, encontrar la manera de hallar equilibrio y poder darle tiempo a las cosas que me interesan sin descuidar otras que son igualmente importantes, y eso me está llevando más de lo esperado, porque lo que he tenido que hacer primero es depurar en todos los aspectos, y eso toma tiempo dado el caos, jaja, pero aún con los obstáculos siento que voy progresando y mantengo firme la esperanza de que todo irá cayendo en su lugar.

A raíz de esa misma depuración, me he hecho más consciente de cómo el estrés y la ansiedad me comen a veces, algo que siempre he sabido pero que he decidido cambiar, a lo largo de los últimos años he ido y venido con esta actitud de dejar que todo fluya, algo que en realidad siempre fue mi forma de vida, pero que cuando te conviertes en mamá, de alguna manera se complica un poco más, porque no eres tú nada más, y entre más quieres que fluya, menos fluye; entre diez mil cosas que hacer y otras tantas que pensar, mi cerebro no para, y entonces las distracciones afectan mi rendimiento, ese multitasking, más bien multi-thinking en lugar de ayudarme me empezó a poner trabas porque concretar se volvió complicado. Así que estoy tratando de darme por lo menos cinco minutos al día para meditar, y ahora estoy leyendo este librito que promete ayudarme con este mismo cometido, poder hallar el equilibrio y vivir en el ahora, momento a momento ;)

Y eso es lo que ha pasado en este mes (de ausencia) que casi está por terminar, y ustedes ¿que han hecho?