AJUSTES

©blamag

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Estas últimas semanas han significado una transición para todos en la familia, claro que algunos con un impacto más grande que otros, pero finalmente todos estamos ajustándonos a la nueva dinámica familiar.

Los niños ya están en la escuela, los tres, así que después de casi ocho años, estoy sola por las mañanas, demasiado tiempo si me lo preguntan jajaja la verdad, no entré en la cuenta hasta que la hice ¡ja!

Así que como podrán notar ha sido un cambio importante especialmente para mí y para mi chiquito, quien no se separó de su madre por los primeros cuatro años, y este par de semanas han significado algo trascendental en su vida, y nos está llevando tiempo adaptarnos, pasó las dos primeras semanas relativamente bien, pero ahora ha llorado casi todas las mañanas al despedirnos, lo cual no me deja el mejor sentimiento al salir de ahí, obvio sé que está bien y a los cinco minutos se le habrá pasado y cuando voy por él está contento y me cuenta que hizo y me canta canciones, pero tenemos que seguir trabajando en la despedida.

Por mi parte, la verdad es que disfruto mucho mi tiempo a solas, y lo diré así, de manera simple, sin sentirme egoísta ni culpable jaja, claro que los primeros días era un tanto extraño, pero jamás me sentí identificada con ese “no sabrás ni que hacer con tu tiempo” que tanto me repetían, la verdad es que tengo demasiado que hacer, tanto que ni me alcanza; el silencio es además algo que valoro mucho, jajaja, sí extraño la compañía de ese pequeñito, nuestros momentos juntos y creo que él también los extraña, estar a solas con cada uno de ellos es algo que debo fomentar y aunque lo he intentado en el pasado, no he logrado implementar un sistema que funcione aún, pero creo que será una meta durante este año.

En fin, continuaremos con nuestra transición y ya les contaré cómo nos va ;)