ADIÓS "LISTA DE PENDIENTES"

FOTO VÍA ETSY - A SENSIBLE HABIT

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En muchas ocasiones, el no tener planeadas nuestras actividades diarias o el ocio hacen que ocupemos el tiempo en actividades poco productivas, y al final de cada día nos encontremos con una lista interminable de actividades pendientes que con el paso de los días en lugar de reducirse continúa creciendo. 

Aquí tengo algunas recomendaciones para que elimines tu lista de pendientes eterna, cumpliendo con cada una de las tareas que te has asignado en tiempo y forma:

  1. Depura tu lista inicial: Al comenzar a poner en marcha estas recomendaciones probablemente ya tengas una lista con diversas actividades que has ido postergando, si es así, lo primero que debes hacer es darte tiempo para revisarla, de manera que puedas identificar cuales son las tareas que ya no deberían estar ahí, ya sea porque su plazo para realizarlas ya pasó, porque por factores externos ya no puedes hacerlas, o simplemente porque consideras que no deseas hacerlas. Con esta limpieza podrás tener en la lista sólo aquellas actividades que de verdad quieres, puedes y debes realizar, lo que te permite aclarar el camino de qué es lo que deseas conseguir y en qué estás dispuesta a dedicar tu tiempo. 
  2. Anota: A veces creemos que nuestra memoria es tan poderosa que recordará cualquier cosa, sin embargo, aunque así sea, lo ideal es que todas las actividades que no realices al momento y se conviertan en pendientes las anotes. Elige el formato con el que mejor te acomodes, ya sea una agenda, un cuaderno, un pizarrón o todos, de manera que puedas poner todo por escrito y sea en un espacio que tengas a la mano para consultarlo constantemente. Así mismo, el llevar este registro te permitirá monitorear tus avances, lo cual te hará sentir satisfecho cuando vayas tachando o borrando cada tarea que concluyes. 
  3. Establece metas: Muchas veces tenemos diversas tareas por realizar que requieren acciones que nos llevarán a cumplir un mismo objetivo, por lo que, revisa tu lista y organízalas en función de los objetivos que persigue cada una de ellas. Así mismo, es fundamental que cuando determines que tienes una nueva tarea por realizar ésta responda a una meta clara que quieres y debes alcanzar, de manera que tus esfuerzos estén correctamente dirigidos y claros en lo que deseas conseguir.
  4. Define planes de acción: Con tus metas claras podrás establecer todas las tareas requeridas para lograr cada meta, posteriormente deberás analizar qué tareas puedes realizar de inmediato ya que cuentas con los medios o herramientas para hacerlo; las tareas en las que debes delegar alguna acción a alguien más o las que dependen de lo que alguien más realizará; así mismo, si existen algunas tareas que deben ser programadas para una fecha específica o si requieres algún equipo, herramienta o apoyo para completar alguna tarea, de manera que con todos los elementos puedas establecer tu plan de acción.
  5. Enlista diariamente: Es importante que todos los días dediques unos minutos para analizar qué tareas que tenías en tu lista ya se concluyeron y las elimines, así como revisar si debes agregar alguna nueva actividad que debes y quieres realizar ese día. 
  6. Prioriza: Para cada una de las actividades que vayas a agregar en tu lista, es importante que realices un análisis de su nivel de importancia y urgencia, de manera que puedas concentrarte principalmente en las tareas que son importantes/urgentes, posteriormente en las importantes/no urgentes y descartes las que no son ni importantes ni urgentes.  Además al ir logrando pequeños avances con las actividades que más te preocupan y ocupan te comenzarás a sentir motivada y con tranquilidad para seguir avanzando.
  7. Organiza tu día: Revisa tu lista y determina lo que debes, quieres y puedes realizar en el día, desde lo básico hasta lo trascendental. Asigna horarios para realizar cada tarea y trata de cumplirlos; al definir estos tiempos es fundamental que busques sea lo más apegado a la realidad, contemplando que puede haber contratiempos o que alguna tarea pueda durar más de lo que desearías. Con esto evitarás llegar a un punto de estrés cuando desde la primera tarea puedas tener un retraso en tiempo y tendrás mejor planeado tu día sin presionarte demasiado.
  8. Date respiros: Existen actividades que requieren mayor esfuerzo físico o mental, y estas pueden llegar a hacernos sentir cansadas, frustradas o atascadas sin poder avanzar. Estos son los momentos ideales para darte un respiro haciendo una pausa en dicha actividad y tomar unos minutos para despejarte, relajarte y poder concentrarte nuevamente. Si tu actividad es física lo ideal es que despejes tu mente y te refresques un poco; si tu actividad es mental además es recomendable que te estires o camines un poco. Además aunque te encuentres realizando una actividad que consideras de suma importancia debes mantener el respeto por tu tiempo y espacio, así que no dejes de lado tus horarios de comida, descanso o situaciones personales.
  9. Actúa: Es importante que lleves registro y control de todo lo que deseas realizar, sin embargo, es aún más importante el realizarlo, por ello, recuerda siempre esa frase de "no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy" y si hay algo que puedes hacer en el momento, hazlo antes de que se convierta en una actividad pendiente. Así mismo, cumple con los tiempos que asignas a cada una de tus actividades programadas y busca estar completamente concentrada en ellas mientras las realizas para que puedas concluirlas de acuerdo a lo planeado.
  10. Disfruta: Lo ideal es que cuando agregues una actividad a tus pendientes sea porque estás segura que es algo que deseas realizar y te permitirá lograr lo que deseas, así que no te angusties por tener muchas actividades por hacer y mejor simplemente disfruta cada instante y el proceso de realizar aquello por lo que estás dando todo de ti. 

Cuando notes que esa “lista de pendientes” ahora se ha transformado en una lista para alcanzar metas y organizar tus actividades te sentirás en equilibrio en tu vida, dejando de lado sentimientos de estrés, ansiedad, frustración, desconfianza, depresión, culpa o enojo, permitiéndote vivir el momento y disfrutarlo sabiendo que la base para realizar cada tarea está fundamentada en la organización, responsabilidad, entrega y pasión.