¿Y SI HOY ES UN MAL DÍA?

FOTO VÍA ELINA ASTRA, FOTÓGRAFO BILLY KIDD

FOTO VÍA ELINA ASTRA, FOTÓGRAFO BILLY KIDD

Hay días donde por alguna circunstancia que se nos presenta sentimos que es un “mal día”, desde que quizás tu despertador no sonó y se te hizo tarde, que algo salió mal en tu trabajo, que chocaste, que te caíste caminando por la calle, que un negocio que estabas por cerrar se cayó, que sientes que todo está saliendo mal, o cualquier otra situación que te complicó el día y ahora sientes que ni cómo salir del hoyo.

Aquí algunas recomendaciones para mejorar tu actitud y con ello tu día:

  1. Respira: en cuanto sucede alguna situación complicada lo mejor es tomar un poco de aire, lo que te ayudará a oxigenar tu cerebro, tranquilizarte y poder pensar con calma lo que sucedió, por qué te está afectando, si tiene solución lo sucedido y qué debes hacer.
  2. Ejercítate: cuando nos sentimos agobiados, estresados o preocupados, un gran remedio es hacer algo de ejercicio, así que si en el momento en que sucedió esa complicación en tu día no puedes dedicar tiempo a una rutina de ejercicio, al menos date unos minutos para salir a caminar, esto te ayudará a despejarte y poder posteriormente retomar con calma lo sucedido. Y si tienes más tiempo, corre o anda en bicicleta algunos kilómetros o realiza alguna otra rutina que te permita sacar toda esa energía que te bloqueó ante lo sucedido y a su vez te cargarás de nueva energía positiva para afrontarlo de la mejor forma.
  3. Consiéntete: si tienes un día pesado, trata de darte un espacio para ti, ya sea desde ir a comer a algún lugar que te gusta, hasta ir a que te den un masaje, salir a tomar un café con una amiga, leer un libro, ver una película que te guste o alguna actividad que sabes te hará sentir mejor.
  4. Relájate: en un momento o día complicado lo que más necesitamos es retomar nuestro equilibrio y sentirnos en paz, por ello, nada mejor que relajarnos. Así que si al final del día sientes que hubo tropiezos o sientes que éste no fue lo que esperabas, dedícate un tiempo para meditar y reflexionar en torno a todo lo que pasa por tu cabeza, a lo que te sacó de balance y la forma en que puedes solucionarlo o si ya concluyó, saber dejarlo ir. Este tiempo te permitirá ver todo en perspectiva respecto a tu actuar ante lo sucedido y saber que todo son lecciones a aprender, para concluir sintiéndote tranquila y cerrar el día de la mejor forma, para empezar el siguiente con la mejor actitud.

Y finalmente, recordemos que las situaciones de la vida hay que tomarlas con sabiduría y tranquilidad. Existe gente que pasa por días donde la falta de salud, de amor, de trabajo están presentes y a pesar de ello afrontan la vida con una sonrisa. Valoremos la vida y agradezcamos que estamos para poder darle un giro positivo a cualquier situación que se nos presente.