LLÉVATE BIEN CON LA COMIDA

FOTO VÍA BLUE PONY

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Uno de los grandes placeres de este mundo es la comida, pero en esta sociedad donde se ha construido una obsesión en las mujeres por tener una figura delgada podemos llegar a perder el gusto por la comida, a verla como un enemigo; sin embargo, tener un buen cuerpo y estar saludable no tiene por qué estar peleado con disfrutar la comida, solo es cuestión de que sigas algunas recomendaciones:

  1. Come solo lo necesario. No tienes que sentirte “llena” para dejar de comer, come hasta estar satisfecha.
  2. Define horarios específicos para comer. Tanto en el hecho de que hagamos todas las comidas necesarias al día y así evitemos pasar muchas horas sin alimento, como en darle importancia y respeto a nuestro tiempo de comida evitando ver la tele, estar en la computadora o haciendo alguna otra actividad mientras comemos, sino simplemente disfrutar lo que estamos comiendo.
  3. Identifica si es hambre. Cuando tienes horarios establecidos de comida, lo mejor es respetarlos y comer adecuadamente, y seguro eso evitará que entre comidas tengas hambre; sin embargo, si en algún momento tienes la sensación de querer comer algo, antes de hacerlo pregúntate si esa necesidad de comida es por hambre o simplemente es por ansiedad, estrés, nerviosismo o alguna otra cuestión ajena que te podría hacer comer por impulso.
  4. Come balanceadamente. Piensa en darle a tu cuerpo lo que necesita, lo que te nutrirá y que disfrutarás. Si te es imposible decir adiós a algunos alimentos poco saludables, solo hazlo sin excederte, y también ábrete a saber que comer sano no tiene porque estar peleado con comer rico, experimenta.
  5. No limites tus antojos. Si tienes antojo de algo en particular, es mejor que en ese momento lo comas en una cantidad moderada, porque no hacerlo podría hacer que después sigas con ese antojo y en un momento de ansiedad pueda convertirse en un atracón de comida, así que no digas “no” a los antojos, solo come con moderación.
  6. No te castigues. Si por alguna razón te excediste al comer, ahora no lo sufras ni te castigues, simplemente asume que ya pasó, tu responsabilidad en ello, identifica qué te llevó a comer de esa forma y en futuras ocasiones cómo podrías evitarlo.

Y recuerda que la comida es tu aliada para que tu cuerpo esté fuerte, nutrido y con toda la energía que necesita para realizar tus actividades, así que come delicioso, atrévete a probar nuevos alimentos saludables, elimina o limítate en aquello que sabes puede dañarte, pero sobre todo disfruta todo lo que comes.