SER MUJER

©blamag

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El Día Internacional de la Mujer fue creado para promover la lucha por los derechos de la mujer, sin embargo, para mi más allá del tinte político y de la búsqueda de la igualdad que en una sociedad debe tener el papel de la mujer, lo considero un buen día para recordarnos que todos los días debemos celebrarnos como mujeres en todos los sentidos y honrar lo que somos, lo que hemos construido y por lo que cada día nos entregamos.

Ser mujer y la grandeza de serlo se puede ver desde distintos ángulos, con matices, con contrastes, con la autenticidad y magia que cada una tenemos y que nos convierte en seres únicos; y es que si bien, el ser mujer nos dota de características comúnes entre nosotras, cada una con su personalidad, actitud, pensamientos y sueños le imprime su propio sello al significado de la palabra MUJER.

Por ello, no me atrevería a hablar de quién es una mujer exitosa, quién es una mujer bella, quién es una mujer inteligente, quién es una mujer guerrera, quién es una mujer admirable, quién es una mujer ejemplo... quién es una gran mujer, porque creo que todas tenemos momentos de búsqueda de serlo, todas vivimos o deberíamos vivir cada día para serlo, todas lo somos.

Todas somos mujeres inteligentes, mujeres con capacidades, habilidades, pensamientos, conocimientos, y enseñanzas distintas, que nos han construido para ser las mujeres que somos, que podemos demostrar lo que sabemos, que podemos expresarnos libremente, y esa capacidad de entender, comprender y sentir ante lo que nos rodea y compartir aquello de lo que nuestras experiencias nos han nutrido, sabiendo que valemos por lo que somos, nos dota de la mayor inteligencia.

El ser una mujer bella no va de la mano de estándares establecidos, ni de un maquillaje como aliado, ni de un color de piel, ojos o estatura, ser bella se logra siendo auténtica, mostrando en tu exterior todo aquello que eres interiormente, estando en armonía contigo y con lo que te rodea, sintiéndote orgullosa de quien eres, de tus raíces y de hacia dónde vas, ser bella es simplemente ser tú. 

Las mujeres somos guerreras, ante las situaciones de la vida que nos retan, que nos hacen tambalear o que nos hacen dudar sacamos lo mejor de nosotras, para hacerlas parte de nuestras experiencias; a los seres que amamos los apoyamos y defendemos ante todo y todos, los sueños que deseamos alcanzar los tomamos como realidades y luchamos por conseguirlos, ante las adversidades y tristezas nos mantenemos en pie para convertirlas en triunfos y alegrías, y si bien cada quien enfrenta batallas distintas, cada quien afronta momentos únicos, la manera en que nos sostenemos y nos levantamos nos convierte en guerreras de vida.

El éxito es subjetivo, y como tal está en cada una el reconocer nuestros éxitos y considerarnos mujeres exitosas. Así que antes de pensar en el éxito, pensemos en aquello que nos hace felices, aquello que nos hace sentir plenas, aquello que disfrutamos hacer, aquello con lo que soñamos y convertimos en una realidad, aquello que transforma día con día nuestra vida y la de quienes nos rodean, aquello por lo que trabajamos, nos entregamos y apasionamos cada día, aquello que nos mueve y nos hace mejores seres humanos, pues todo eso es lo que nos hace mujeres de éxito.

Pasar tiempo pensando en ser una mujer admirable o una mujer que pueda ser ejemplo para otras no lo creo tan relevante como ser quien eres, luchar por lo que quieres y dar todo por los que quieres, y con esto la admiración hacia ti simplemente llegará, porque no hay algo más admirable que una persona única, una persona que cada instante da lo mejor de sí, que con sus actos se gana el respeto y se convierte en ejemplo de quienes le rodean, de con quienes comparte lo que es, lo que piensa, lo que siente y lo que sabe. 

Así que creo que no hay una combinación secreta para ser grandes mujeres, solo hay momentos en que siendo quienes somos, sintiéndonos orgullosas del camino que hemos recorrido y disfrutando del presente, a cada instante estamos siendo esa gran mujer que solo nosotras podemos ser.