HASTA CUÁNDO NOS SENTIREMOS BIEN CON NOSOTRAS MISMAS

FOTO: FERNANDO CABESTANY

FOTO: FERNANDO CABESTANY

La semana pasada me inscribí a un reto en el gimnasio al que voy que se llama "6 Week Weight Loss Challenge". Mi esposo fue el primero en apoyarme, aunque días después confesó que no sabía aún por qué me metí.

Tengo unos kilos de más y aún no bajo la pancita que me quedó de mi último embarazo y necesitaba una motivación para lograrlo. Al empezar el reto me dieron unas reglas que no debo romper sobre mi actitud ante la vida y obvio una guía nutricional. Principalmente habla sobre evitar la negatividad, el chisme, las excusas y las quejas; más bien hay que enfocarse en estar agradecido con lo que tienes y no dudar de lo que eres capaz.

Lo interesante de todo esto es que el 80% son mujeres que están haciendo el reto junto conmigo porque quieren bajar de peso, e incluso me asombré que más de la mitad de las que estábamos ahí no teníamos sobrepeso, sólo unos kilos de más. Los hombres que estaban ahí sólo querían la guía nutricional para saber qué comer y cómo mejorar su rendimiento físico.

Una amiga del gimnasio, me preguntó enfrente de mi esposo que por qué me iba a meter al reto si estaba delgada e inmediatamente le contesté que era por la panza del bebé que aún no había bajado. A lo que respondió que yo no estaba tan gorda como ella; y de verdad si la vieran tiene un súper buen cuerpo a sus 45 años. Mi esposo volteó a verme y alegó: ¿por qué ninguna mujer acepta su cuerpo cuando le haces un cumplido? Llegan hasta ofenderse si les dices que están delgadas. Y pensé, tiene razón, los hombres seguramente siempre piensan que tienen buen cuerpo así tengan una panza de cerveza o estén todos bofos. 

Debemos vernos más seguido al espejo. Estar más seguras de lo que somos en lugar de cómo nos vemos. Vivir un día a la vez y saber que diario damos lo mejor de nosotras mismas. Relajarnos y disfrutar cada comida al día. En esta vida lo único que podemos controlar es lo que comemos, ni el trabajo, ni los hijos, ni el clima, ni la agenda. Aceptar los cumplidos de las otras personas no nos va a hacer más gordas, al contrario debemos de dar gracias y sentirnos mejor.