INTÉNTALO, NO LE CORRAS

FOTO VIA NIKE

FOTO VIA NIKE

Correr siempre ha representado un reto. Nunca me ha gustado. El cansancio, la respiración agitada y mi mente diciéndole a mi cuerpo que ya no puedo más y debo parar. 

Desde hace unos años para acá veo posts en Facebook de amigos que van a todas las carreras, 5K, maratones, triatlones y Ironmans. Lo único que pasa por mi mente es flojera, cansancio y me imagino a mi misma con fatiga y la continua lucha entre mi mente y cuerpo y... paso al siguiente post. No sé cómo le hacen, realmente los admiro.

Corro dos millas (3.2 kilómetros) al día y de verdad me cuesta trabajo. En las dos vueltas del calentamiento al parque siento mi cuerpo pesado como si cargara un garrafón de agua y un par de bolsas de súper llenas de leche, mientras que el resto de mis compañeros corren y me pasan tranquilamente.

El primer martes de cada mes corro 5K, no hay opción es parte del entrenamiento y es una forma de medir el progreso. La verdad nunca estoy preparada para correr sin embargo lo hago. Mi primer 5K fue 45 minutos y ahora después de 10 meses he logrado bajarlo a 27 minutos. 

Uno de los mejores ejercicios para bajar la panza es correr. Esta afirmación es lo que más me motiva, seguida del control de la mente. Cuando corro trato de enfocarme en la respiración y observar los pensamientos que pasan por mi cabeza, es como hacer yoga o meditar, trato de concentrarme en el presente y controlar la respiración cada vez que quiero parar.