¿AHORRANDO PARA MI RETIRO? - PARTE 2

FOTO VÍA BEBLOGGING

FOTO VÍA BEBLOGGING

La semana pasada te compartí una primera parte acerca de ahorrar para mi retiro, cómo comencé a hacerlo y algunas de las cosas negativas que han pasado por mi cabeza. Aquí puedes leer esta primera parte: ¿Ahorrando para mi retiro? - parte 1

En fin, más allá de esas constantes negativas, la verdad es que también le veo beneficios y espero algún día además de verlos a la distancia, los pueda palpar y gastar, jaja. 

Dentro de lo positivo, sé lo común que es que los adultos mayores sean mantenidos por sus hijos o nietos, lo cual me parece muy válido y una forma de mostrar la gratitud que durante su vida económicamente activa tuvo esa persona para con ellos, y finalmente ahora en el momento en que ya no puede trabajar o incluso que merece tener una vida para simplemente disfrutar, pues qué mejor que para lo económico estén sus hijos o nietos; sin embargo, mi orgullo personal o quizás mi forma de ver mi vida me hace desear que si llego a viejita no quiero representar una carga económica para nadie, por ello, si desde ahora puedo hacer algo, qué mejor! O algo que me ha traumado un poco es a aquellas mujeres incluso de menos de 60 años que por el hecho de “ser su madre”, “haberle dado la vida”, o “haberles dado techo y comida sus primeros 15 años de vida a sus hijos” ahora les dice que tienen la obligación de mantenerla. Toda mi vida el ejemplo de mis papás, y también de tías, tíos, abuelitas, abuelitos es de valerse por sí mismos, de trabajo, entrega, esfuerzo para dar lo mejor a sus hijos (no por obligación sino por amor) y darles las herramientas para después desarrollarse, formar su propia vida y dar de igual forma por amor y no por obligación, así que cuando vi esta otra forma de vivir, si me desconcertó muchísimo y no comparto ese pensamiento que considero egoísta para la libertad de ser, actuar y vivir de las personas, por ello, ahora con más razón tengo claro que no quisiera en un futuro ser ese tipo de mujer que exige a otros la mantengan. Creo en el hecho de que es más valioso y gratificante valerte por ti misma; que si tienes una pareja es para compartir miles de experiencias y emociones más que el recibir de él algo de dinero, sino juntos construir sus sueños y metas; que si tienes hijos darás todo de ti durante toda tu vida sin condiciones de que en un futuro ellos te regresen cada centavo gastado en ellos, sino que con base en el amor, tú para ellos y ellos para ti estarán incondicionalmente.

De lo más positivo que le encuentro es que si llego a los 60 años estará increíble poder disfrutar de un dinerito que durante todos estos años a base de esfuerzos pude guardar , y en ese momento tener cierta tranquilidad económica, es como que hoy estoy asegurando mi bienestar económico futuro y eso está padre. O que si en esta vida no les duro esos años, jaja, tengo el respaldo para que mi familia pueda estar asegurando tener dinero para los gastos que genera el que uno se muera (porque si que sale caro morirse, jaja) y además el dinero adicional lo veo como un regalo para ellos, como una muestra de gratitud por todo lo que hicieron por mi en vida, así que por ese lado también me agrada la idea (solo espero que mi muerte no esté incluida en la cláusula del tipo de muertes que no cubre mi seguro de vida, porque sino ya valí, jaja), pero si, en definitiva cuando mi vida termine, el poder dejar algo a las personas que amo y que finalmente es fruto de mi esfuerzo de años, me hace sentir bien.

Por la forma en que estoy “ahorrando para mi retiro”, como mencionaba antes, pienso en la posibilidad de que ese ahorro lo hubiera hecho por mi cuenta y que quizás pensando en que soy buena para ahorrar habría hecho un buen trabajo, sin embargo, muchas veces también me pongo a pensar en el hecho de que cuando uno tiene dinero a la mano, por más que diga que es para cierto fin, si se le atraviesa una emergencia, un antojo, una necesidad o cualquier situación que no tenga nada que ver con dicho fin pero que le hace querer o necesitar ese dinero, lo tomará y ocupará; y en el fondo sé que a mi me habría pasado así, es decir, que mi seguro para el retiro no sería tan sólido como el que un tercero o una institución “me obliga” a guardarlo. Además con ello, dentro de la distribución de mi dinero adicional al forzoso ahorro para mi retiro, puedo contemplar ciertos apartados para otro tipo de ahorros o gastos imprevistos o deseados, y con ello, en menor medida descuido uno por usarlo en el otro, o bueno, cuando de plano mis finanzas andan medio mal, rasco un poquito para un ahorro pequeño adicional al de mi retiro y que en cualquier momento puede ayudarme para esos momento de “ahora de donde saco dinero”.

Así ha sido mi experiencia hasta el momento con mi seguro y como conclusión yo la veo como una opción no tan descabellada y que incluso si hoy no vemos los frutos, podemos tener la certeza de que en un futuro nosotros o nuestros seres queridos podrán tenerlos. Además, un seguro de este tipo no es la única opción para ahorrar para tu retiro, así que si estás pensando en hacerlo, será súper importante te informes con los expertos, te asesores antes de tomar la decisión, evalúes si es lo que quieres y comiences a ahorrar. Finalmente a quién no le gustaría a sus 60 años ya estar retirado y recibiendo los frutos de su esfuerzo durante muchos años, a mi, sí! ;)