ARTE, DE REDES SOCIALES Y OTROS MENESTERES

Hoy en día es bastante común encontrarte con artistas y/o ilustradores que después de hacer carrera en su profesión, deciden volcarse hacia su verdadera pasión e iniciar una nueva aventura, y así de pronto se encuentran formándose una nueva carrera desde cero, ¿por qué?

Años atrás (en mis tiempos) dedicarte al arte o ilustración requería no solo de talento y vocación, sino de un verdadero "amor al arte" porque bien podrías encontrarte con mucho más de uno diciéndote que te morirías de hambre, y la convicción era ingrediente indispensable para mantenerte firme en tu decisión y probarles que estaban equivocados.  

Y así los que carecíamos de esa convicción o en otro caso de antecedentes artísticos en la familia que reforzaran nuestra inquietud por transitar ese camino, quizá ni siquiera lo veríamos como una opción de carrera sino como un hobby; ¿que cambio? 

Las redes sociales llegaron y abrieron un camino, antes muy difícil de transitar, la forma en la que hoy por hoy puedes dar a conocer tu trabajo es apabullante, basta con un click para que alguien en algún lugar diga me gusta lo que haces, y así se corra la voz de like en like. 

Y ¿qué hay de las tiendas en línea? No sólo es mucho mas fácil exponer tu trabajo, sino ponerlo al alcance del mundo. Y son el arte, ilustración, diseño en todas sus gamas e incluso las cosas hechas a mano los grandes beneficiaros; y estas últimas además parecen recobrar una importancia perdida, que probablemente permaneció por años en el cajón de quien las producía, porque ¿quién te iba a comprar ese tipo de cosas, tu vecina? 

El alcance que logras hoy ha desencadenado toda una revolución artística, hoy en día la creación y comercialización de arte y diseño gozan de una proliferación exhorbitante, pero es justo aquí donde debemos mantenernos cautelosos; porque si bien es cierto que estos medios hoy abren puertas y desvanecen fronteras beneficiando a un sector en constante crecimiento, también lo es, la necesidad de discernir y dar valor a lo que realmente lo merece, no porque yo me de el título de artista significa que lo sea.

Porque si como bien dijo Umberto Eco, "el exceso de información produce amnesia"; la sobre exposición a contenido visual podría producir ceguera.