DEJA DE PENSARLO, Y PIENSA EN TI

©blamag

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Cuando comenzamos un nuevo año nos encontramos muy ilusionadas y motivadas para convertirlo en un año lleno de logros y satisfacciones, en el mejor año de nuestras vidas.

De pronto, quizás al poner en papel aquello en lo que deseamos enfocarnos, los propósitos que deseamos cumplir, los retos a los que deseamos enfrentarnos y los sueños que lucharemos por convertir en realidad, analizamos todas las posibilidades de que logremos todo ello, vienen pros y contras, lo pensamos demasiado, quizás llegan algunos pretextos y en muchos casos simplemente los dejamos en papel sin pasar a la acción.

Yo desde hace mucho tiempo, quizás años desde haberlo escuchado y que llamara mi atención, o meses desde que lo viera como una posibilidad cercana, había pensado tomar clases de yoga, sin embargo, como al principio te decía, era una de esas cosas que quedaban en papel o en la mente y no lo hacía... ¿por qué? porque decía no saber de un lugar que me convenciera en ubicación, horario, precio; porque me daba pena el inscribirme y hacer un tremendo oso en las clases por mi poca o nula flexibilidad, y mi incapacidad para hacer todas esas posiciones; porque creía no tener tiempo; porque encontraba buenos pretextos para dejarlo para después, un después que nunca llegaba.

Y bueno, este comienzo de año, decidida dentro de mis propósitos a “bajar de peso”, a “buscar mi equilibrio físico, mental y emocional” y a “estar abierta a aprender cosas nuevas”, tenía claro que ahora si debía dejar de pensarlo tanto y comenzar a pensar en mi, así es como lo decidí y el primer lunes del 2016 me inscribí a clases de yoga.

Y ahora me encontraba ante la complejidad que para mi era comenzar una actividad que requiere de tranquilidad, concentración, flexibilidad y fuerza, donde el miedo, inseguridad o desconfianza en mi, mi cuerpo y mis capacidades no tiene cabida y donde la única opción es atreverte a enfrentar los retos que te pone el instructor, o mejor dicho, te pones tú misma. Además estaba otro reto para mi, quizás igual de complejo, ya que soy súper dormilona, y cuanto más tiempo puedo pasar en mi cama y durmiendo, yo feliz, entonces pensar en despertarme temprano me parecía complicadísimo, ya que como mi trabajo queda muy cerca de casa, no tenía que levantarme tan temprano para estar puntualmente a las 9 am en el trabajo. Así que de pronto decidirme a ir a clases de yoga por la mañana, y entonces levantarme a las 6 am me resultaba preocupante, pensando que quizás me traicionaría ese chip malvado, chip que todas las mañanas me hace no querer salir de la cama.

Ante esta decisión, lo único que podía pensar y lo que me ha hecho poder levantarme cada mañana, o me hace intentar dar lo mejor de mi en clase, e incluso en el resto de las actividades de mi día, es el hecho de “pensar en mi”, por mucho tiempo y en muchas ocasiones no suelo pensar en mi, en hacer algo porque yo lo quiero, en hacer algo que me haga sentir bien, en hacer algo que me haga feliz, en hacer algo por mi y para mi, entonces aunque apenas llevo muy poquitas clases y mi mente de repente se resiste a muchas cosas, éste lo veo como ese nuevo ciclo donde estar abierta, tranquila y positiva a todo lo que me presente la vida, a no ponerme límites y a saber que lo más importante en mi vida soy yo debe ser el estandarte con el cual pueda comenzar cada día, ya sea en clase de yoga, en casa haciendo algo de ejercicio o meditando, pasando un rato en familia o en la actividad que el día me presente, y así disfrutar y vivir al máximo mis días.

Así como para esta decisión dejé de pensarlo mucho y comencé a pensar en mi, sé que hay muchas cosas en las que he dado más peso a los pretextos y no me he decidido, y quizás en tu caso sea igual, quizás no con hacer alguna actividad física o mental que te rete y te fortalezca, pero si con algo que sabes te vendrá bien hacer o que quieres hacer, pero que cuando está el momento de decidir, lo piensas mucho y decides dejarlo “para después”, así es como te invito a que juntas dejemos de pensarlo y comencemos a pensar en nosotras, y es que, al final del camino lo que hayamos hecho con nosotras en cada momento, en cada decisión, en cada acción, será lo que seamos y con lo que nos iremos, así que deja de pensarlo, y piensa en ti.


Ariannareflexion, tu, SER2 Comments