¿TRÁFICO EN LA CIUDAD DE MÉXICO?

©blamag ILUSTRACIÓN: ANEIKA PÉREZ

©blamag ILUSTRACIÓN: ANEIKA PÉREZ

Quienes vivimos en la Ciudad de México o quienes han venido en alguna ocasión de visita habrán notado que una constante en nuestra Ciudad es su tremendo tráfico que sin importarle hora, día de la semana o lugar siempre está tan presente y genera un caos, que si dejamos nos absorba puede hacer de nuestros traslados una experiencia estresante, frustrante y tan pesada que llegaremos a nuestro destino agotadas mental y emocionalmente. Por eso, pensando en hacernos más ligeros nuestros viajes te tengo algunas ideas con las que podamos sobrevivir a este pesado tráfico y que incluso con, sin o a pesar de él nos hagan llegar a cualquier lugar con una sonrisa.

  • Escucha música: la música es capaz de transformar nuestro estado de ánimo de forma increíble, así que traer con nosotras nuestra playlist favorita nos hará querer bailar o cantar a todo pulmón y aligerará cualquier momento. Además ésta la puedes ir escuchando en cualquier medio de transporte.
  • Entretente: ir en transporte público tiene sus ventajas, ya que durante nuestro trayecto podemos aprovechar el tiempo para leer algún libro o revista, chismosear un rato en redes sociales, a quienes nos gusta escribir traer nuestra libretita y hacer anotaciones ya que cualquier momento es bueno para que surja algo de inspiración, o a quienes les gusta dibujar también dejar que fluya la creatividad, para las que no paramos de pensar en trabajo también puede ser momento para actualizar nuestra lista de pendientes y planear, o si vas acompañada ir platicando hará que el tiempo vuele, en fin, encontrar algo que nos entretenga o que incluso en un traslado nos haga ser productivas.
  • Haz viajes intermodales: dale dinamismo a tus trayectos utilizando distintos medios de transporte, sal de la rutina y si sueles usar automóvil ahora prueba viajar en metro, si sueles viajar en camión ahora combínalo caminando algún tramo de tu trayecto, si acostumbras trasladarte en metrobús ahora atrévete a salir en bici, o si tu traslado es largo combina un tramo en metro, otro en bici y llega caminando a tu destino, en fin, usa los medios de transporte que más te acomoden para tu viaje, pero te aseguro que darle esa intermodalidad hará más fluido y ameno tu camino.
  • Respira profundo: estar atorada en el tráfico puede ser una situación estresante, odiosa o frustrante, sin embargo, todo fluye según la actitud que uno le ponga a las situaciones, así que si ya estás atascada y te das cuenta que tu viaje será largo, lo mejor es que lo tomes con filosofía, te relajes, respires hondo, dejes que todo fluya según su curso y busques la forma de pasarla lo mejor posible. Incluso esos momentos donde estamos en el tráfico pueden ser una grandiosa oportunidad para estando con nosotras mismas desde nuestro interior meditar un poco, reflexionar acerca de nuestro día, pensar en las cosas que queremos, en trazarnos nuevas metas, en planear o en simplemente dejarnos llevar y con esa profunda respiración vivir el presente.
  • Disfruta el paisaje: al estar en el tráfico, lo que vemos a nuestro alrededor solo es el caos, autos por doquier y nos olvidamos de las bellezas naturales que tenemos ante nuestros ojos. Cuando vas en automóvil o transporte público quizás lo que sucede en el interior de sus paredes te hace pasar desapercibido el exterior, por eso yo disfruto mucho andar en bici o caminar, ya que así tú, tu cuerpo, tus pensamientos están en contacto directo con el entorno y te hace disfrutar del paisaje y del viento correr en tu cara. Sin embargo, sin duda debemos hacer que sin importar el medio de transporte que usemos nunca nos olvidemos que a nuestro alrededor están sucediendo cosas, la naturaleza nos tiene algún mensaje o nos puede alegrar la vista con un bello paisaje. 
  • Sonríe a tu alrededor: en medio de un tráfico terrible a tu alrededor encontrarás a otras personas que quizás como tú se encuentran fastidiadas o solo pensando en querer llegar a su destino, sin embargo, ese es el momento idóneo para recordar la magia de una sonrisa, porque ante el hastío o una mala actitud que el caos vehicular genere, el ver a la persona del auto vecino, el ver a la persona con quien estamos compartiendo asiento en el transporte, ver al peatón que cruzó la calle en donde nos detenía el semáforo en rojo mientras íbamos en bici y a todos ellos verlos y sonreírles, te aseguro que a ti y a ellos les cambiará la cara, les cambiará la perspectiva del momento y ante esa empatía de estar en la misma situación pero con una sonrisa se puede lograr contagiar a todos a tu alrededor y al final llegar a tu destino con esa misma sonrisa.

Así que ya sabes, hoy en cuanto salgas y comiences a ver que el tráfico te retrasará la llegada a tu destino pon en práctica alguno o todos estos tips y a disfrutar de nuestra Ciudad.