SOBREVIVIENDO AL LUNES

©blamag

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El lunes, ese día que muchas no queremos, que desearíamos no llegara tan rápido, que es el comienzo de una semana laboral para quienes trabajamos en una oficina; para quienes estudian el lunes significa volver a las clases; o para las que tienen hijos comienza la semana para correr por alistar a los niños para la escuela, prepararles el lunch, llevarlos, preparar comidas, etc... o simplemente sin importar lo que nuestro lunes depare, al verse antecedido por el “súper fin de semana” lo recibimos con tristeza, cansancio o desánimo. ¿Te sentiste identificada?

Para mi los lunes si son pesados, ¿por qué?, la verdad no me lo explico del todo, pero esa idea de que ya acabó el fin de semana, así lo haya pasado disfrutándolo al máximo, en la flojera absoluta o llena de trabajo, no se compara con la idea en mi cabeza un domingo por la noche de “mañana es lunes”, o ese momento en que el despertador suena un lunes por la mañana, ufff, en mi cabeza resuena “noooo, que no empiece el lunes”. Algunos expertos señalan que el pesar de un lunes es porque está asociado a la idea de volver a la rutina y todo lo que ésta trae consigo, pero ¿qué podemos hacer para sobrevivir al lunes y además disfrutarlo?

Aquí te comparto 10 tips que personalmente estoy poniendo en práctica para que me ayuden y si eres de las mías que sufren los lunes, espero también te sean de utilidad ;)

1. Antes de irte a dormir el domingo, dedica algo de tiempo para pensar en qué te deparará la próxima semana, esas actividades que tienes que hacer, pendientes que debes concluir, compromisos que debes cumplir, y todo aquello que te permita tener claridad de cómo viene la semana y además te motive a empezarla de la mejor forma; además ese es el momento ideal para preparar tus cosas para el lunes, desde la ropa que te pondrás, la bolsa y todas las cosas que llevarás, si necesitas preparar algo de comida o snacks, todo lo que necesitas alístalo la noche antes y así no empezarás el lunes corriendo.

2. Mentalízate el domingo en cenar ligero, dormirte a buena hora, tener un descanso reparador y empezar tu lunes desde temprano. A mi me ha pasado que si el lunes lo empecé sin ir a hacer ejercicio o levantándome tarde, se me hace más difícil retomar esas buenas prácticas el resto de la semana, así que creo que si estamos decididas a empezar con el pie derecho la semana, desde el lunes debemos levantarnos temprano, y aunque quizás los primeros minutos después de despertar sentiremos que nuestra cama reclama nuestro cuerpo ahí descansando, si comenzamos a activarnos todo se irá acomodando positivamente y nuestra energía se elevará para darle con todo al día.

3. Como te decía, cuando el lunes me gana la flojera y cambio una rutina de ejercicio por una hora más de sueño, todo arranca con estrés en mi semana porque se me hace tarde, ese sueñito extra como que me cae de peso y lo peor es que esa flojera se me contagia para el resto de la semana, así que, creo que lo mejor es no dejarnos vencer por la flojera y comenzar desde el lunes activándonos y haciendo algo de ejercicio. Yo que desde hace un tiempo estoy practicando yoga, cuando empiezo la semana con esta práctica me siento mucho más en armonía y tranquila para todo lo que viene en la semana, así que estoy en mi lucha por vencer a mi cama seduciéndome para quedarme en ella por la mañana y empezar el lunes activándome ya sea con la práctica de yoga o algún otro ejercicio.

4. Hace poco leía que cuando en las mañanas después de escuchar el despertador nos quiere ganar la flojera, lo mejor que podemos hacer es tomarnos un vaso con agua, porque quizás no es que sigamos con sueño sino que simplemente nos falta hidratarnos, así que ese vasito con agua nos rehidratará, nos activará y comenzaremos a elevar la pila. Si después se complementa con un rico desayuno, seguro nos cargaremos de mucha energía, y si seguimos entre dormidas y despiertas, un café o un té siempre caerá rico y ayudará a dar el último empujoncito para despertar.

5. Vernos y sentirnos bien con nosotras mismas hará que seamos súper positivas, estemos seguras de nosotras mismas y todo lo que nos rodea lo veamos con una mejor cara, así que empieza la semana eligiendo el atuendo que te haga sentir cómoda y guapísima, y sal a comerte al mundo con la mejor actitud.

6. La música es poderosísima para mejorar nuestro estado de ánimo, así que si desde que comienza el lunes pones algo de música, ésta te inyectará la energía que quizás te esté faltando; ya sea para acompañar el desayuno, mientras hacemos ejercicio o al darnos un regaderazo y arreglarnos, si musicalizamos estos momentos con algo que nos alegre, nos haga sonreír o cantar con entusiasmo estaremos comenzando con todas las ganas esa nueva semana.

7. El primer trayecto de la semana puede ser crucial para cómo viviremos ese lunes y la actitud que tendremos, así que para combatir el terrible tráfico que puede ser caótico en la Ciudad de México o quizás algunas otras ciudades del mundo, lo mejor que podemos hacer es pensar positivo, no permitir que éste nos ponga de malitas y seguir algunos tips que te compartimos, porque así empezamos bien con el objetivo de mantener una actitud positiva durante todo el día.

8. Cuando nos vamos a poner a dieta decimos “empiezo el lunes”, cuando vamos a empezar a hacer ejercicio decimos “me inscribo al gimnasio el próximo lunes”... y así como éstas, muchas de las metas que queremos ponernos en la vida decimos que comenzarán el lunes, y entonces como no odiar estos días si las actividades que no hemos decidido hacer otro día o que hemos venido postergando decimos que el lunes iniciarán... eso creo ya nos predispone a ver al lunes como un día negativo, así que no le adjudiquemos todas nuestras nuevas metas a ese día de la semana, y mejor vayamos semana a semana poniendo prioridades, definiendo qué queremos, debemos y podemos hacer, cuándo podremos hacerlo, y así no nos “obligamos” a cumplir cosas que ni estamos seguras de que haremos. Así evitaremos sentir culpas, frustración por no cumplir con las metas propuestas y ver al lunes como el odiado día donde todo lo que no hemos hecho antes “tenemos” que hacerlo.

9. La rutina que comienza con los lunes podemos combatirla simplemente rompiéndola. Quizás algunas actividades de nuestro día sea imposible no hacerlas, como ir al trabajo, a estudiar, o llevar a los niños a la escuela, pero por ejemplo, si después del trabajo lo que hacemos es ir directo a casa, porque no intentar algo distinto, sentarnos un rato en el parque que queda camino a casa y darnos tiempo para reflexionar un poco, acordar vernos con alguna amiga para tomar un café, ponernos de acuerdo algunos compañeros de trabajo en ir a cenar algo, planear una noche de película y palomitas, simplemente algo que nos haga salir de la rutina, relajarnos y cerrar el día disfrutándolo.

10. Hay una frase que dice, “elige un trabajo que te apasione y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”, y para las que trabajamos creo fundamental que cuando notamos que no estamos tan entusiasmadas porque empiece un lunes laboral nos preguntemos ¿me apasiona mi trabajo?, ¿disfruto ir a trabajar a este lugar y hacer estas actividades?, si ante esto nuestras respuestas son negativas, habrá que reflexionar un poco más e identificar si hay que tomar decisiones importantes en nuestra vida laboral para no tener que trabajar ni un día de nuestra vida, y así cualquier día incluso los lunes nos hagan felices.

Y finalmente, el tip más importante que te puedo dar (tip extra) y que muchas veces olvidamos es AGRADECE, el empezar un lunes dando las gracias por este nuevo día,  esta nueva oportunidad de hacer grandes cosas y dejar huella es invaluable, así que despertar con un agradecimiento por la vida, por lo que tenemos, valorando lo que hacemos y apreciando que ante nosotras tenemos un nuevo reto de hacer este día el mejor de nuestras vidas hará que ese lunes o cualquier otro día de la semana lo empecemos con la mejor actitud.