IKIGAI

©blamag ILUSTRACIONES: ANEIKA PÉREZ

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¿Alguna vez te has preguntado para qué estás en esta vida?, ¿cuál es tu propósito?, ¿cuál es el sentido de tu vida?, yo lo he hecho varias veces y aún sigo en la búsqueda de la respuesta.

En esta búsqueda, me crucé en mi camino con el término IKIGAI. ¿Has escuchado acerca de él?

Es de origen japonés y formado por las palabras iki que se refiere a la vida y kai que significa la realización de lo que uno espera y desea, de forma que su significado es “la razón de vivir” o “la razón de ser”, y según la cultura japonesa, todos tenemos un ikigai, que para encontrarlo necesitamos hacer una introspección en nosotros mismos.

Pasión, vocación, profesión y misión son los cuatro elementos que por si mismos y con sus intersecciones componen el ikigai, logrando así obtener lo que amamos, lo que el mundo necesita, por lo que ganamos dinero y en lo que somos buenos.

©blamag

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Pero, si suena tan sencillo, ¿cómo encuentro mi ikigai? Este requiere de un análisis interior profundo, de ponerte atención, de escucharte, de verte, de conocerte y a través de ello poder explorar en ti aquello que te hace sentir bien, con lo que logras satisfacción, lo que te gusta hacer, lo que te hace feliz y te hace sentir en completa plenitud.

Y es así como entendiendo mejor cada elemento y sus intersecciones podremos identificar las respuestas dentro de nosotros:

MISIÓN: lo que amas + lo que el mundo necesita

Nuestro mundo necesita gente que se preocupe y ocupe por él, por lo que pasa a nuestro alrededor, en nuestra comunidad, lo que otros necesitan, entonces simplemente piensa en aquello en lo que te gustaría contribuir para un mejor mundo y que disfrutas hacer.

PASIÓN: en lo que eres bueno + lo que amas

Piensa en las actividades que te sientes cómoda haciendo porque las haces bien, tienes la habilidad de hacerlas y que además disfrutas hacer y encontrarás tus pasiones.

PROFESIÓN: por lo que te pagan + en lo que eres bueno

Analiza cuáles son esas actividades que tienes la habilidad de realizar y que además te pueden pagar por ellas. Aquí no necesariamente implica que ames o te apasione esa actividad o que sea algo que el mundo necesite, pero por el hecho de ser capaz de hacerla y que recibas a cambio una remuneración es que encuentras tu profesión.

VOCACIÓN: lo que el mundo necesita + por lo que te pagan

Tu vocación va más allá de la profesión, porque aquí si es valioso pensar que lo que haces contribuirá a la sociedad, entonces piensa en aquello que podrías hacer por tu mundo y que además te pagarían por hacerlo. 

Ahora, ¿qué te parecería que tu vida gire en torno a estas cuatro esferas de manera que lo que hagas tenga en cuenta que eres hábil, tu entorno lo necesita, te pagarían por ello y disfrutas hacerlo? Encontrar ese nivel de equilibrio te permite estar en paz contigo y con lo que te rodea, así que esa búsqueda vale la pena realizarla hasta conseguirlo.

Al encontrar nuestro ikigai será fácil encontrar razones para levantarnos cada mañana y disfrutar la vida, ser capaces de identificar lo que da significado a nuestra vida, nos sentiremos plenamente satisfechas, felices y realizadas con lo que hemos hecho en nuestra vida. 

Además, ante situaciones complicadas de la vida, el ikigai o la búsqueda de éste nos permite afrontarlas, dándonos la oportunidad de replantearnos qué es lo importante de nuestra vida, entender el concepto de felicidad o redefinir cómo queremos vivir a partir de este momento.

Así que atrévete a descubrir tu ikigai, tómate tu tiempo para escucharte desde el interior y encontrar tu camino. Elige vivir al máximo.