CORRE POR ELLOS

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Correr nunca ha sido una actividad física para la que me sintiera capaz, en las ocasiones en que intentaba correr unos cuantos kilómetros esa sensación de no poder respirar adecuadamente, agitarme, agotarme rápidamente y rendirme eran el final de todos mis intentos. 

Hace unos cuatro años, con la intención de “ponerme en forma” y aprovechando que en donde comencé a vivir había una caminadora, decidí darle una oportunidad a que mis pasos (y en ocasiones ligeros trotes o carreras) me hicieran sentir que correr no era tan difícil como parecía, sin embargo, si bien en ese momento si me ayudó mucho a mejorar mi condición física y en combinación con otros ejercicios me permitió reducir algo de peso, no logré convertir a la caminadora en mi amiga diaria, es decir, lo que empezó como una actividad regular, de pronto se fue haciendo esporádica hasta casi nula, y así una vez más mi intento de mejorar mi forma de correr, mi ritmo, mi respiración, mi condición física en esta actividad terminó siendo fallida y le dejé en el olvido.

El año pasado por estas mismas fechas supe de la carrera organizada por la asociación Aquí nadie se rinde, I.A.P., la cual se lleva a cabo para apoyar a los niños con cáncer. No tuve el tiempo suficiente para inscribirme y participar, pero desde ese momento tomé la decisión de que el siguiente año si lo haría, además de plantearme que parte de las cosas que quiero hacer en este mundo es apoyar a distintas causas con las cuales sienta gran empatía, me remuevan emociones, me nazca apoyar y sepa que puedo aportar positivamente.

Este año, cuando decidí crear unas listas que te compartí aquí en Blá, en mi lista para dar te platicaba que algo que quería comenzar a hacer era participar en carreras organizadas para fines altruistas, este punto de la lista surgió de esta carrera, pero visto como el comienzo de algo que deseo no sea una única ocasión.

Si te platico que correr no era de las actividades físicas con las cuales me he sentido cómoda y preparada para realizar, ¿por qué elegí participar en esta carrera?

En los últimos años veo que se ha puesto “de moda” que toda empresa o marca quiera organizar carreras, se me hace muy valioso porque hacen que la gente un domingo por la mañana en lugar de pasarlo en cama flojeando (lo cual no niego que me encanta, jaja) salga y se active, sin embargo, antes no había decidido entrar a ese mundo runner, porque no le había encontrado un mayor sentido que activarte, lo cual podría encontrar en otras actividades, hasta ahora que veo un sentido más profundo, creyendo que así hago de mi debilidad, una fuerza para ayudar a otros.

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Hace algunos años, en uno de mis trabajos tuve la oportunidad de estar cerca un día con niños apoyados por Casa de la Amistad, llevándolos de paseo por el Papalote y desde ese día me movió enormemente esa causa, ver a las mamás con el enorme esfuerzo, sacrificio pero sobre todo amor para hacer que la vida de sus pequeños sea feliz a pesar de la adversidad, el dolor de ellas y de los pequeños por los claros efectos del medicamento o de la propia enfermedad y además contrastando con las sonrisas que ese día trajo al rostro de los pequeños hacer ese paseo, llenaron mi corazón de forma increíble. Ahí pensé que de alguna u otra forma yo en esta vida tenía que apoyar a los niños que pasan por esta situación, sin embargo, pasado el tiempo aún no realizaba acciones concretas; de pronto, hace casi tres años mi sobrino fue diagnosticado con leucemia y esa empatía con aquellos familiares de los pequeños fue aún mayor, mi familia y yo nos encontrábamos ante una de las situaciones más difíciles que hemos vivido, pero llegó un pequeño a demostrarnos que ser fuerte, ser un guerrero, ser valiente ante lo que la vida nos pone, es la única opción para superar cualquier reto y ser feliz, y ahí quedó en mi nuevamente ese deseo de que en algún momento debía apoyar a esos pequeños que como León, nos demuestran que son elegidos por Dios para darnos grandes lecciones.

Para tomar la decisión de participar en una carrera en apoyo a niños con cáncer, claramente llegó la reflexión de que esos pequeños no eligieron tener esa condición en su vida, sin embargo, día con día la enfrentan con la mejor actitud, la viven, aceptan, algunos de ellos por ser tan pequeños quizás ni siquiera la entienden pero si le hacen frente, entonces por qué no podría yo enfrentarme a algo que no es sencillo para mi, pero con lo que me puedo demostrar que no hay imposibles, con lo que puedo decirle a esos pequeños que ellos son ejemplo de fortaleza y lucha, y que ese ejemplo me mueve a hacer algo fuera de mi zona de confort. Además, el hecho de que la aportación que significa poder participar en la carrera, aunque podría ser mínima ante los costosos tratamientos que requieren estos pequeños forman parte de un pequeño granito de arena en el que deseo comenzar a contribuir.

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Y así, hace unos días participé en la 10a carrera Aquí Nadie Se Rinde I.A.P., la cual al final de la experiencia me dejó solo cosas positivas: fue mínimo lo que entrené, solo un par de semanas antes de la carrera comencé a correr en caminadora, sin embargo, esos pequeños entrenamientos me hicieron ver que ahora tengo mejor control de mi respiración (lo cual yo digo que es gracias a yoga o quizás solo es mental, pero mi mente entonces veo que hoy en día es más poderosa, lo cual me hace feliz), comencé a disfrutar este ejercicio y creo que ahora si lo haré una actividad regular de mi acondicionamiento físico; el día de la carrera era la primera vez que tal cual corría 5km en calle, entonces si bien para muchos pueda representar algo sencillo de hacer, para mí lo veía como un reto, el cual superé mejor de lo que esperaba, pero además me hizo sentir tan bien que deseo seguir haciéndolo para mejorar; además, algo padrísimo es sentir esa energía que solo se puede tener estando miles de seres unidos por una causa y persiguiendo un mismo fin, el ver a todos los corredores que participaron, el escuchar como unos a otros se motivan, como te impulsan, como cuando te comienzas a sentir agotada en una subida te hacen saber que no estás sola y que si puedes lograrlo, el pasar la señal de meta (y sin duda que esto fuera en el Estadio Olímpico Universitario representó un plus increíble) fue una sensación extraordinaria, la había escuchado antes de gente que corre, sin embargo, hasta que no la vives no le encuentras ese verdadero sentido, y además aunque terminas la carrera cansada, a la vez terminas llena de energía, de satisfacción, de ganas de más, así que me quedó claro que deseo sea la primera de muchas carreras; y finalmente, lo más valioso fue ver las pequeñas carreras de los niños con cáncer, algunos familiares de niños agradeciendo a todos los que corrimos el que estuviéramos ahí, ver solo caras alegres, motivadas y positivas de los niños y sus familias me reafirmó que ayudar a ellos que dan todo de sí para superar esta enfermedad es lo mejor que uno puede aportar en esta vida.

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Yo esta carrera la corrí por mi familia, por León que me ha enseñado que la vida es para demostrarnos que somos unos guerreros; por Luella y Sebastián que cuando su hermanito tuvo que vivir esto, ellos también sin tener claro qué era, de cierta forma lo enfrentaron junto a él; por mi hermana porque también para mi es un gran ejemplo de ser humano, ha hecho lo posible y más aún lo imposible e inimaginable para que sus pequeños estén bien, fuertes pero sobre todo felices; por mi cuñado que también tuvo que hacer malabares para estar para todos; por mis papás que también fueron ejemplo de entereza ante todo lo vivido y que ante sus hijas y sus nietos nunca se quebraron, siempre dieron, siempre dan y están, en fin, ellos eran mi mayor motivador para este pequeño reto que fue correr 5km, pero en la vida en general son la razón de que hoy yo quiera ser mejor y quiera ahora si comenzar a darle sentido y aterrizar esos sueños de ayudar a otros, así que espero pronto sigas escuchando noticias mías de ello; y a ti, te invito a que si esta asociación mueve algo en ti, les apoyes, si hay otras causas que te provocan el deseo de dar y ayudar, lo hagas, en esta vida estamos para aprender muchas lecciones y muchas veces de las lecciones más valiosas que podemos aprender es de la mano de quienes nos demuestran que todo es posible.