ABRIENDO PASO (parte 1)

©blamag ILUSTRACIÓN: ANEIKA PÉREZ

©blamag ILUSTRACIÓN: ANEIKA PÉREZ

Ha llegado el momento de hacer limpieza y no me refiero únicamente a que es tiempo de sacar el plumero (aunque también está bien ¡ja!) sino que a que es el momento idóneo para depurar en todos los aspectos.

Recordemos que todo es energía, y si dejamos que se acumule de manera descontrolada lo único que sucede es que nos bloquea en diferentes niveles; ¿te ha pasado que limpias tu escritorio y te sientes más motivada o creativa? Pues sí, así de simple es, porque contrario a lo que se podría pensar, no se trata sólo de objetos físicos ocupando un espacio y estorbando, sino de no dejar que la energía fluya a nuestro alrededor, y nos afecta de maneras insospechadas.

Así que preparándonos para iniciar un nuevo año, lo ideal sería empezarlo de cero, deshacernos de todo lo que ya no nos sirve, y en ese vacío dar lugar a posibilidades infinitas; y me refiero a cada aspecto de nosotros y a todo lo que nos rodea, desde nuestro cuerpo, emociones, pensamientos, la gente de la que nos rodeamos, y todos los objetos tangibles y no tangibles que acumulamos a nuestro alrededor.

Estas son algunas formas de llevar a cabo esa limpieza en cada uno de los diferentes ámbitos de nuestra vida:

 

Limpiando nuestro cuerpo, de adentro hacia afuera.

Es muy común esperarse hasta enero para hacer un detox, porque siendo el principio del año, se nos hace natural que sea el momento para empezar a hacer cambios, y de paso porque nuestra mente engañosa nos dice, -ni se te ocurra intentar nada ahorita, con tantas cosas ricas para comer, ¿cómo te vas limitar?-, -mejor que sea la despedida y ya en enero empezamos- o algo parecido, y nos convencemos de que ya después habrá tiempo para hacer reset si nos excedimos; en lo personal, me gusta empezar un poco antes de que acabe el año, no sé si tenga que ver con que mi cumpleaños es en noviembre pero ha coincidido en que casi siempre por esas fechas hago detox, y de esta manera para cuando llegan las fiestas mi mindset es tan saludable que sin privarme de nada disfruto de la comida sin excesos desastrosos, sé que ya no estamos en noviembre, pero aún estamos a tiempo de cambiar nuestra mentalidad ¡inténtalo!

Y no tiene que ser un detox radical, para que pasados unos días volvamos a las andadas, es mejor hacer algo que nos ayude a mejorar nuestros hábitos y nos funcione a la larga.

Una opción sencilla, para incorporar más de lo bueno a nuestra dieta sin sentirnos limitados es tomar jugos de verduras y smoothies, puedes intentar hacerlo durante un día completo, y en los días subsiguientes tomarlos por lo menos una vez al día, de esta manera tendremos mas nutrientes en nuestro cuerpo y aminoraran nuestros antojos; o si sientes que en esta temporada se te antoja algo más calientito haz sopas de verduras o caldos, ideales para la hora de la comida y cena ;)

La fibra es fundamental cuando cuando estamos desintoxicando nuestro cuerpo, así que si te decides por intentar con jugos verdes, no olvides incluirla en tu día, puede ser una cucharada de chía o linaza en un vaso de agua, y ¡ya está! Si tomas la linaza en la mañana incluso te ayudará a sentirte satisfecha durante el día ;)

Limpiando nuestro cuerpo, de afuera hacia adentro.

También hay acciones externas que ayudan eliminar toxinas de nuestro cuerpo y que van más allá de un detox de temporada, por lo que te sugiero las incorpores a tu rutina:

  • Sales Epsom. Puedes darte un baño delicioso en tina, con dos tazas de sales y un par de gotas de aceite esencial o sales que ya incluyan tu aroma favorito, el aceite de lavanda es ideal para mantenernos relajados en esta temporada.

  • Cepillo de cerdas naturales. Cepillar la piel en seco estimula el sistema linfático que es el encargado de eliminar los desechos a nivel celular, ayudando así a tu cuerpo a desintoxicarse, mejorar tu digestión y circulación, entre muchos otros. Cepilla en dirección al corazón. Encuentra más información en este artículo del Dr. Mercola.

  • Raspador o limpiador de lengua. Raspar la lengua diariamente al despertar ayuda al proceso de desintoxicación, utiliza un raspador de acero inoxidable (este es el que yo uso) o de cobre, colócalo en el fondo de la lengua y jala con ambas manos hacia afuera de manera firme (con cuidado obviamente), y enjuaga, repite el procedimiento hasta que salga limpio.


Limpiando nuestro entorno.

Ahora sí, a sacar el plumero, y hasta el molcajete... pero de nuestra bolsa, este es un buen lugar para empezar, porque es lo que llevamos con nosotras a todas partes, así que si estamos buscando abundancia o nuevas oportunidades, empecemos por darle paso y espacio a lo nuevo; depurar la bolsa, la cartera, el escritorio, el clóset, los cajones, la alacena, todos los espacios que sin darnos cuenta se van llenando de cosas que a veces ni siquiera tienen utilidad, si en tu clóset hay ropa que no te has puesto por más de 6 meses (claro que no me refiero a ropa invernal o de playa) ya no lo vas a usar, seamos prácticas y honestas, nos encanta guardar “por si...” pero raramente sucede, y justo en esta época hay gente que podría darle uso a lo que ya no es de utilidad para ti; si tienes pequeños, sabrás que con ellos esto pasa todo el tiempo, crecen tan rápido que la ropa se queda nueva, y a menos de que estés pensando en que la “hereden” los hermanitos, es mejor darle otro uso, puedes venderla o donarla y todos salen ganando ;)

Limpiar nuestro entorno tiene un efecto inmediato en nosotros, a veces ni siquiera se trata de sacar cosas, con mover los objetos de lugar sentirás como se renueva tu energía.

Esta limpieza incluye también lo que ocupa espacio en la famosa nube, como por ejemplo -emails, deseo de corazón que nadie tenga la bandeja de entrada como yo jajaja es algo que de verdad necesito mejorar, y es por eso que lo recomiendo, no dejes que se junten miles de emails sin leer, lo mejor que puedes hacer es leer y borrar o archivar de inmediato, si tienes diez mil suscripciones que no te aportan nada, es mejor decir adiós; incluso en redes sociales date la oportunidad de evaluar y eliminar todo lo que no necesitas.

Obviamente una limpieza profunda a toda tu casa le vendrá muy bien, y puedes prender una varita de palo santo o el incienso de tu preferencia.