EL HÁBITO DE LEER: 10 TIPS

©blamag ILUSTRACIÓN: ANEIKA PÉREZ

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La vida es mejor leyendo, así que ahora quiero compartirte algunos tips para que encuentres en los libros un momento para disfrutar, y con ello, lo conviertas en un hábito.

  1. El libro. Desde mi punto de vista, el hacer de la lectura un hábito tiene como elemento fundamental, que seamos capaces de “elegir los libros adecuados”, y no se trata de que existan libros buenos o malos, sino simplemente identificar aquellas lecturas que nos parecen interesantes, que son acordes a nuestros intereses, que conectan con nuestra etapa de vida, el tipo de temáticas en las que deseamos involucrarnos o el género literario que nos engancha.

  2. Recomendaciones. Si no tienes muy definidas las respuestas al punto anterior, una forma de comenzar a adentrarte en el mundo de los libros es buscar referencias y recomendaciones de otras personas. Busca reseñas en internet, pregúntale a tus amigas o familia, ve a alguna librería y comienza a recorrer sus pasillos; esto te ayudará a encontrar sorpresas muy gratas que quizás sean las respuestas que estabas buscando o las historias que era el momento indicado para leer. 

  3. Una obligación. Cuando éramos pequeñas, en la escuela como parte de las tareas nos dejaban leer algunos libros, y quizás, si eres de las mías, de forma inconsciente comenzamos a pensar en esta actividad como una obligación, haciéndola sentir aburrida, pesada, y el sentimiento de estar forzadas a hacerlo nos llevó a sentirla como una actividad negativa, sin embargo, en cuanto tengas el hábito y estés adentrándote en libros que conecten contigo, verás que es una actividad muy placentera y enriquecedora.

  4. Elige tu meta. Si bien no se trata de una asignatura que “debemos cumplir”, para ir formando el hábito, es importante que establezcamos metas. La meta más sencilla y que podemos definir sin sentir presión alguna es simplemente el leer todos los días, no importa si sólo le dedicas unos minutos diarios, o puedes hacerlo incluso durante varios momentos, la idea es que empieces. O si eres de las que necesita definir objetivos específicos, ponerte una meta anual, mensual o diaria puede funcionar, puedes comenzar planteándote leer 10 páginas al día, o un libro al mes y si conforme pasa el tiempo logras muy fácil esta meta, puedes incrementarla, pero define una meta alcanzable, porque si no hay forma de que la cumplas, simplemente puede llegar a generarte frustración, y adiós hábito. 

  5. Alternativas. En la actualidad, podemos tener acceso a la lectura a través de distintos medios, ya sea los tradicionales libros impresos, un lector de libros electrónicos, tu tableta o incluso tu celular; así que aprovéchalos y elige aquel que te haga sentir más cómoda y sea práctico para ti. 

  6. El lugar. Encontrar un lugar preferido para leer te hará convertir esta actividad en ese ritual donde “te sientes bien”. Ya sea en algún rinconcito de tu casa, en un restaurante o cafetería, una biblioteca o el parque cercano a tu casa, elegir ese espacio te hará saber que si vas hacia allá, es tu momento de lectura.

    Cuando estamos adquiriendo el hábito, es muy recomendable encontrar un espacio de lectura en casa, ya que así no habrá pretextos para no dedicarle un tiempo, y podrás ponerte cómoda en cualquier momento que estés en casa y tomar tu libro. Si frecuentemente viajas en transporte público recorriendo grandes distancias, una opción que a algunas les funciona bien es llevar siempre su libro y acompañar su viaje de varias páginas de lectura, además, de esta forma, el traslado lo sentirás más ligero. 

  7. Date tiempo. Ahora estoy leyendo un libro que habla de cómo “aprovechamos el tiempo”, y sorprendentemente hay actividades en las que destinamos muchísimo tiempo y que si hiciéramos cálculos, al multiplicar ese tiempo, vemos que durante nuestra vida dedicamos meses o incluso años en algo no productivo. Yo te recomendaría que si ves mucho tiempo televisión o te la pasas navegando en internet, disminuyas el tiempo destinado a estas actividades y ahora dediques un poco a la lectura. Si disfrutas la tele o las redes, está bien, pero a mi me pasa mucho que uso estos medios para procrastinar o pasar el rato, y cuando menos lo noto ya pasaron horas de “no hacer nada”, así que si comenzamos quitándole algunos minutos a la pantalla y los enfocamos en una lectura que nos aporte algo, podremos sentir que aprovechamos mejor el tiempo. 

  8. El momento. Al querer convertir en un hábito la lectura será importante que seas constante, y una forma de lograr esa constancia es elegir un horario para diariamente dedicarlo a leer. Elige ese momento del día donde sabes que diariamente podrás estar puesta y dispuesta a abrir un libro y dedicar algunos minutos. Empezar el día leyendo, o cerrarlo así, es una excelente opción; puedes comenzar destinando 10 minutos, y cuando menos lo pienses, si la lectura te está enganchando, el tiempo podrá ir en ascenso, o simplemente notarás que ahora cuando tienes un momento libre, dentro de las distintas actividades de esparcimiento que podrías elegir, estás eligiendo la lectura. 

  9. Enfócate. Cuando sea tu momento de leer, concéntrate en ello. Lo recomendable es elegir un espacio silencioso y cómodo que te permita poner todos tus sentidos en el libro, alejado de ruidos, aparatos electrónicos, personas hablando o distrayendo tu atención. Muchas veces es difícil hacer que nuestra mente deje de lado todo lo que tenemos que hacer en el trabajo, en casa, con la familia y estar en plena atención del presente, pero incluso la lectura cuando la conviertas en un hábito te ayudará a trabajar en ello, así que el momento en que vas a leer, asegúrate de no tener pendientes, preocupaciones o muchas cosas en la cabeza, o si las tienes, déjalas de lado y concentra tu energía en el libro. 

  10. Su momento. Creo firmemente que los libros llegan a nosotras en momentos indicados, pero hay ocasiones donde creemos que es “el momento” para algún libro y resulta que comenzamos a leerlo y no logramos conectar, no nos atrapa, no estamos incluso quizás entendiéndolo, y si eso pasa, no debemos forzar nada. Si tras algunas páginas o incluso capítulos no estamos disfrutando de ese libro, es el momento de dejarlo, y buscar un nuevo libro. Quizás más adelante, ese libro que en algún momento dejaste sin leer, llegue en el momento indicado y ahora si todas las letras fluyan y te sumerjas en las palabras, disfrutando todo lo que ese libro tiene para ti. 

Disfruta de la lectura, permítete aprender a través de los libros o transportarte a mundos donde tu imaginación cobre vida.